El papel de baño hoy en día está subestimado.
Nadie le da la importancia que requiere y mucho menos el respeto que se merece.
Es un contacto entre tu persona y tu percepción de la misma, con tu otra persona.
Por que, nunca han sentido que no se conocen por la espalda?
Esa es una cara que en raras ocasiones vemos, mucha gente te identifica por tu espalda, pero tú no eres eso, tú te conoces como te ves al espejo.
Y el papel de baño se queda con tu personalidad “oculta”, el papel de baño te conoce y se preocupa por que sientas acolchonadito y perfumes esa parte que no conoces de tu persona.
Mucha gente tira los “residuos” a un bote junto a ellos, olvidándose así de su persona, pero con el tiempo, tu “esencia” se solidifica y las partículas con una ventilación adecuada llegan hasta tu nariz para ser absorbida, el inicio y el fin de todo, eres tu.
Pero no estás consciente de eso.
El papel de baño está diseñado para ser disuelto por el agua y viajar a través del sistema sanitario de tu entidad.
Ahora decide, ¿bote o taza?
yo creo que deberíamos de tener más cerillos en el baño y botes de acero inoxidable para poder botar ahí el gran invento de Joseph Cayetty, así además de no echarlos por el ducto, los convertiríamos a cenizas, eliminando cualquier posibilidad de virus y además pues de paso ayudándonos con el mal olor… gracias a la acción de los cerillos.
Les invito a unirse a la iniciativa de colocar placas conmemorativas de Joseph Cayetty en sus baños, con la finalidad de no dejar en el olvido a uno de los más grandes inventores, gracias a él, la suavidad y los olores a popurrí sustituyeron a las viejas telas y hojas rígidas que le limpiaban los traseros a nuestros antepasados!
Saludos!